Las Cefaleas y las Migrañas

El dolor de cabeza (cefalea) constituye un problema frecuente en todas las edades y un gran “dolor de cabeza” para los profesionales de la salud, que tienen que diagnosticar su origen entre numerosas causas, tales como: fiebre, infecciones del tracto respiratorio ( rinitis, otitis, sinusitis, adenoiditis, amigdalitis), traumatismos del cráneo, abscesos dentales, infecciones del cuero cabelludo, enfermedades oculares, intoxicaciones, hipertensión arterial, alteraciones metabólicas, problemas psicológicos y migraña (llamada popularmente jaqueca).

¿Qué duele cuando se tiene un dolor de cabeza?

Existen varias áreas de la cabeza que pueden doler cuando se tiene un dolor de cabeza, incluyendo las siguientes:

• Una red de nervios que recorren el cuero cabelludo.
• Ciertos nervios de la cara, la boca y la garganta.
• Los músculos de la cabeza.
• Los vasos sanguíneos que se encuentran en la superficie y en la base del encéfalo (compuestos de delicadas fibras nerviosas).

Los huesos del cráneo y los tejidos del propio encéfalo no duelen porque no tienen fibras nerviosas sensibles al dolor.

¿Qué sucede durante un dolor de cabeza?

Los nociceptores (las terminales de los nervios sensibles al dolor) son estimulados por el estrés, la tensión muscular, los vasos sanguíneos dilatados u otros desencadenantes de los dolores de cabeza, enviando un mensaje a las células nerviosas del encéfalo, indicándoles que alguna parte del cuerpo tiene dolor.

Diversas sustancias químicas sirven para transmitir la información del dolor al encéfalo, (prostaglandinas, serotonina, bradiquinina…). Se ha sugerido que las personas que sufren de dolores de cabeza fuertes o de otros dolores crónicos tienen los niveles de endorfinas más bajos que las personas que no suelen tener dolores. Las endorfinas son proteínas que actúan como calmantes naturales.

¿En qué se diferencian los dolores de cabeza?

Existen dos tipos fundamentales de dolores de cabeza, primarios y secundarios:

Dolores de cabeza primarios

Más del 90% de los dolores de cabeza constituyen esta categoría e incluyen los siguientes:
• Dolores de cabeza tensionales (por contracción muscular).
• Dolores de cabeza vasculares (migrañas, por ejemplo muy frecuentes en mujeres en período premenstrual).
• Dolores de cabeza en brotes (no causados por otras condiciones médicas subyacentes).

Dolores de cabeza secundarios

Menos del 10% de los dolores de cabeza constituyen esta categoría e incluyen los dolores de cabeza que se producen como resultado de otras patologías (mala digestión, resaca, exposición al sol, etc…).

Factores precipitantes en las cefaleas y migrañas

• La exposición solar prolongada
• La falta de sueño reparador
• La ansiedad, el temor y la preocupación
• El ayuno
• Algunos alimentos que contienen tiramina, glutamato monosódico, aspartamo/e o feniletilamina como los quesos, las carnes ahumadas, los enlatados, los condimentos, las salsas, los productos dietéticos y los chocolates
• La fatiga
• Cambio de altitud o de presión barométrica
• Cambios de iluminación como con la televisión, los ordenadores…
• Algunos olores
• El clima

El examen físico, tanto general como neurológico debe ser completo poniendo mayor cuidado en los siguientes aspectos:

• Peso y talla
• Diagnóstico osteopático del cráneo
• Diagnóstico osteopático temporomandibular
• Inspección de la cavidad orofaríngea
• Determinación de los signos vitales en especial de la presión arterial
• Diagnóstico del Atlas, occipital, vértebras C3 y C4, SEB, vértebras C7, D1, 1ª costilla y cono pulmonar
• 2ª a 6ª vértebra dorsal (inervación preganglionar de los vasos de la cabeza)

Tratamiento osteopático para migrañas y cefaleas

La complejidad de un tratamiento definitivo para solucionar las migrañas y/o cefaleas radica en la cantidad de órganos y tejidos que pueden estar afectados, así como las diversas etiologías que pueden desencadenar esta patología: trastornos viscerales, craneales, articulares somáticos, hormonales, climáticos, alimentarios, emocionales…

Según el primer principio de Still, padre de la osteopatía, “la estructura gobierna la función”, por lo que nuestro tratamiento deberá comenzar rearmonizando aquellas áreas en lesión relacionadas directamente con esta disfunción. De este modo, en primera instancia comenzaremos con el tratamiento de la estructura. Seguidamente continuaremos nuestro abordaje terapéutico con el cráneo.
Un completo y exhaustivo tratamiento de las membranas intracraneales, membranas intraespinales, técnicas de modelaje sacro-craneal, fascias cérvico-occipitales, el hioides, descomprimir la articulación atlanto-occipital, un tratamiento específico del occipital, temporal, esfenoides y por supuesto mandíbula, reportará grandes beneficios en la gran mayoría de los casos aunque, por supuesto (no vayamos a perder la cabeza), no siempre se consiguen solucionar todas las migrañas.