Las Cefaleas y las Migrañas

El dolor de cabeza (cefalea) constituye un problema frecuente en todas las edades y un gran “dolor de cabeza” para los profesionales de la salud, que tienen que diagnosticar su origen entre numerosas causas, tales como: fiebre, infecciones del tracto respiratorio ( rinitis, otitis, sinusitis, adenoiditis, amigdalitis), traumatismos del cráneo, abscesos dentales, infecciones del cuero cabelludo, enfermedades oculares, intoxicaciones, hipertensión arterial, alteraciones metabólicas, problemas psicológicos y migraña (llamada popularmente jaqueca).

¿Qué duele cuando se tiene un dolor de cabeza?

Existen varias áreas de la cabeza que pueden doler cuando se tiene un dolor de cabeza, incluyendo las siguientes:

• Una red de nervios que recorren el cuero cabelludo.
• Ciertos nervios de la cara, la boca y la garganta.
• Los músculos de la cabeza.
• Los vasos sanguíneos que se encuentran en la superficie y en la base del encéfalo (compuestos de delicadas fibras nerviosas).

Los huesos del cráneo y los tejidos del propio encéfalo no duelen porque no tienen fibras nerviosas sensibles al dolor.

¿Qué sucede durante un dolor de cabeza?

Los nociceptores (las terminales de los nervios sensibles al dolor) son estimulados por el estrés, la tensión muscular, los vasos sanguíneos dilatados u otros desencadenantes de los dolores de cabeza, enviando un mensaje a las células nerviosas del encéfalo, indicándoles que alguna parte del cuerpo tiene dolor.

Diversas sustancias químicas sirven para transmitir la información del dolor al encéfalo, (prostaglandinas, serotonina, bradiquinina…). Se ha sugerido que las personas que sufren de dolores de cabeza fuertes o de otros dolores crónicos tienen los niveles de endorfinas más bajos que las personas que no suelen tener dolores. Las endorfinas son proteínas que actúan como calmantes naturales.

¿En qué se diferencian los dolores de cabeza?

Existen dos tipos fundamentales de dolores de cabeza, primarios y secundarios:

Dolores de cabeza primarios

Más del 90% de los dolores de cabeza constituyen esta categoría e incluyen los siguientes:
• Dolores de cabeza tensionales (por contracción muscular).
• Dolores de cabeza vasculares (migrañas, por ejemplo muy frecuentes en mujeres en período premenstrual).
• Dolores de cabeza en brotes (no causados por otras condiciones médicas subyacentes).

Dolores de cabeza secundarios

Menos del 10% de los dolores de cabeza constituyen esta categoría e incluyen los dolores de cabeza que se producen como resultado de otras patologías (mala digestión, resaca, exposición al sol, etc…).

Factores precipitantes en las cefaleas y migrañas

• La exposición solar prolongada
• La falta de sueño reparador
• La ansiedad, el temor y la preocupación
• El ayuno
• Algunos alimentos que contienen tiramina, glutamato monosódico, aspartamo/e o feniletilamina como los quesos, las carnes ahumadas, los enlatados, los condimentos, las salsas, los productos dietéticos y los chocolates
• La fatiga
• Cambio de altitud o de presión barométrica
• Cambios de iluminación como con la televisión, los ordenadores…
• Algunos olores
• El clima

El examen físico, tanto general como neurológico debe ser completo poniendo mayor cuidado en los siguientes aspectos:

• Peso y talla
• Diagnóstico osteopático del cráneo
• Diagnóstico osteopático temporomandibular
• Inspección de la cavidad orofaríngea
• Determinación de los signos vitales en especial de la presión arterial
• Diagnóstico del Atlas, occipital, vértebras C3 y C4, SEB, vértebras C7, D1, 1ª costilla y cono pulmonar
• 2ª a 6ª vértebra dorsal (inervación preganglionar de los vasos de la cabeza)

Tratamiento osteopático para migrañas y cefaleas

La complejidad de un tratamiento definitivo para solucionar las migrañas y/o cefaleas radica en la cantidad de órganos y tejidos que pueden estar afectados, así como las diversas etiologías que pueden desencadenar esta patología: trastornos viscerales, craneales, articulares somáticos, hormonales, climáticos, alimentarios, emocionales…

Según el primer principio de Still, padre de la osteopatía, “la estructura gobierna la función”, por lo que nuestro tratamiento deberá comenzar rearmonizando aquellas áreas en lesión relacionadas directamente con esta disfunción. De este modo, en primera instancia comenzaremos con el tratamiento de la estructura. Seguidamente continuaremos nuestro abordaje terapéutico con el cráneo.
Un completo y exhaustivo tratamiento de las membranas intracraneales, membranas intraespinales, técnicas de modelaje sacro-craneal, fascias cérvico-occipitales, el hioides, descomprimir la articulación atlanto-occipital, un tratamiento específico del occipital, temporal, esfenoides y por supuesto mandíbula, reportará grandes beneficios en la gran mayoría de los casos aunque, por supuesto (no vayamos a perder la cabeza), no siempre se consiguen solucionar todas las migrañas.

Osteopatía Craneosacral

La Osteopatía Craneosacral es una terapia suave basada en el movimiento rítmico y coordinado de los huesos craneales y el sacro, que consiste en la liberación de las posibles restricciones a dicho movimiento.

La terapia craneosacral(TCS) derivada de la Osteopatía, es una técnica manual sutil que permite al terapeuta trabajar sobre todas las estructuras del cuerpo: SNC, membranas durales, huesos, líquidos, músculos, fascias, órganos, etc. utilizando para ello un tacto sutil, no invasivo ni intrusivo.

El CUERPO SE EXPRESA, y el terapeuta solo ha de esperar la información que envía el organismo del paciente. Este responde al tratamiento dando paso a sus propias fuerzas de recuperación que le llevarán a su estado natural de salud.

BREVE INTRODUCCIÓN A LA OSTEOPATÍA:

Fue en 1.874 cuando aparecieron públicamente los fundamentos filosóficos y prácticos de la Osteopatía, desarrollada por Andrew Taylor Still a partir del enfrentamiento con las excesivas prescripciones por parte de los médicos, de medicamentos, sangrías y demás métodos médicos. Este sistema médico desarrollado por Still nuevo y que integra a todo el cuerpo con la mente y las emociones, lo denominó OSTEOPATÍA.

En 1.917 la introduce en Europa J.M. Littlejohn fundándose en Inglaterra la primera escuela de osteopatía, después en 1.957 Paul Geny funda la Escuela Francesa de Osteopatía, que más adelante traslada a Inglaterra por motivos políticos, dando lugar a la European School of Osteopathy.

El método de tratamiento CRÁNEO-SACRO fue desarrollado más adelante a principios de los años 30 por W.G. Sutherland, (cuya mayor aportación junto a la aplicación consecuente de los principios de la Osteopatía sobre el cráneo, fue el descubrimiento de un sistema de regulación para el organismo, que se manifiesta con un movimiento rítmico y lento del cráneo) quien al examinar un cráneo fresco diseccionado observó:

• Que las superficies de unión de los huesos parietales con los temporales presentaban aristas como las agallas de un pez, esto era el reflejo de la movilidad articulada de un mecanismo respiratorio, y le llevó a investigar la movilidad de los huesos del cráneo, aunque los libros de Anatomía decían lo contrario. (es decir que se sueldan y no se mueven.). Estos estudios le llevaron a la conclusión de que las superficies articulares de los huesos del cráneo daban lugar a una estructura hecha para el movimiento, y a este movimiento le llamó MOVIMIENTO RESPIRATORIO PRIMARIO. MRP Pues empieza en el estado embrionario y acaba unos minutos después del fallecimiento. Entendiéndose respiratorio en el sentido de la respiración de los tejidos que hace que cada célula drene rítmicamente gracias a los sutiles movimientos de este sistema.

• Que bajo la superficie interna de los huesos del cráneo estaban las membranas intracraneales que coordinaban ese movimiento.

• Que el sacro está igualmente unido al cráneo por estas membranas que bajan por el canal medular hasta el segundo segmento del sacro, donde se adhieren. (es una unidad funcional de ahí el nombre de Sistema Craneo-Sacro).

• Que el sacro también tiene un movimiento involuntario inherente entre las dos palas ilíacas. El movimiento que tienen los huesos del cráneo, y que a través del canal medular se transmite hasta el sacro está producido por el Ritmo Cráneo-Sacral.

Movimiento del cráneo y el sacro

Este Ritmo Cráneo-Sacral es el resultado de la producción de Líquido Cefalorraquídeo dentro del cráneo, su distribución a lo largo de todo el canal medular, y la reabsorción de nuevo dentro del cráneo.

Todo este mecanismo está dirigido por el movimiento de la sínfisis esfeno-basilar que abre y cierra el ángulo articular, flexionándolo y extendiéndolo. De ahí que el movimiento que realizan los huesos del cráneo cuando se produce el LCR (líquido cefalorraquídeo) en los ventrículos III y IV, y que a través del sistema Fascial por sus microtúbulos es transmitido a todo el cuerpo, se le denomine movimiento de FLEXIÓN haciendo todo el cuerpo un movimiento de rotación externa, Y EXTENSIÓN, haciendo todo el cuerpo un movimiento de rotación interna, dándonos como resultado el RITMO CRÁNEO-SACRO, independiente de otros ritmos corporales, que influye sobre el metabolismo del cuerpo y sobre cada una de sus células. Hace que los huesos del cráneo, como los del resto del organismo efectúen una rotación interna y externa, con una frecuencia de entre 6 a 12 ciclos/ min, (siendo 3 segundos la fase de llenado y 3 segundos la de vaciado) de una forma suave y casi imperceptible.

Más adelante y en diferentes Escuelas, siguiendo todas los trabajos e investigaciones de Sutherland, el estudio de la Osteopatía Cráneo-Sacral se ha realizado utilizando los más novedosos sistemas de medición para comprobar el movimiento de los huesos y su rango. Así por ejemplo la Dra. Viola Fryman, Harold I. Magoun etc. y posteriormente el equipo del Dr. Leopold Busquet, asistidos por láseres conectados a ordenadores obtuvieron una imagen holográfica tridimensional con precisión micrométrica del movimiento descrito anteriormente, dando como resultado la existencia de un movimiento cíclico cuya amplitud es de 15 a 25 mm.(RCS) (RITMO CRÁNEO-SACRAL)

Posteriormente el Dr. John Upledger dirigió en los 70 un equipo multidisciplinar formado por médicos, bioquímicos, físicos, fisioterapeutas, osteópatas, ingenieros electrónicos, etc, que estudiaron durante 5 años con simios y cráneos frescos, ayudados por sofisticados equipos que incluían antenas emisoras y radares, confirmando los descubrimientos anteriores.

Sutherland no olvidó la intuición y el sexto sentido a la hora de protocolizar y aplicar la Osteopatía Craneal, lo que nos lleva directamente a la visión holística (del griego HOLOS: totalidad) de la persona, entendiéndola como un todo: cuerpo, mente, emociones y espíritu, relacionándose con su entorno de manera respetuosa y consciente.

Por esto, hay que añadir algo del campo de la Psicología y la Conciencia Humana: “Que el pensamiento es una fuerza mental que puede ser emitida, dirigida y percibida”. El Osteópata no puede ni debe limitar esta dimensión ENERGÉTICA.

Por este mecanismo, el cráneo tiene su movimiento que transmite por el canal medular hasta el sacro, y a través del sistema Fascial llega a todo el organismo, de tal manera que aunque estemos en absoluto reposo, todo nuestro cuerpo está en un movimiento fisiológico continuo. Por lo que el principio de la Osteopatía es: “Donde hay movimiento hay vida” el movimiento por tanto es el principio de la vida, y en la Terapia Cráneo-Sacral, de lo que se trata es de devolver, restaurar mediante un estímulo, (una información, una invitación que damos al sistema que estamos trabajando) la movilidad y función normal, es decir el terapeuta da una información no directriz, ante la que el cuerpo del paciente se pone en marcha hacia su normalización.

Esto nos lleva a ver otra cosa: EL CUERPO SIEMPRE TIENDE A SANAR, POSEE MUCHOS MECANISMOS DE AUTORREGULACIÓN, lo que el terapeuta hace es “enseñarle, abrirle la puerta para que vaya hacia su bienestar”, pero SANA ÉL SOLO, ante lo que debemos ser humildes y no pensar que nosotros “curamos”.

La Terapia Cráneo-Sacral trabaja sobre todas las estructuras del cuerpo: SNC, membranas durales, huesos, líquidos, músculos, fascias, órganos, etc. De manera que en cada caso se usan unas técnicas diferentes según lo que se vaya a tratar.

SISTEMA FASCIAL

Aunque no es parte integrante del Sistema Cráneo-Sacral, es de suma importancia para él, por lo que requiere un capítulo aparte.

El Sistema Fascial se orienta siempre en sentido longitudinal salvo en los diafragmas. La fascia une, conecta, divide, soporta, protege, etc a todas nuestras estructuras y es de suma importancia en terapia craneosacral, lo vamos a trabajar en toda su extensión, sobre todo los diafragmas: pélvico, respiratorio, entrada torácica y base del cráneo, por la implicación que tienen con el Sistema Cráneo-Sacral.

• Diafragma Pélvico, pues es en la excavación pélvica donde está todo el aparato genitourinario, excretor, reproductor, por él pasan las AA (ARTERIAS) que irrigan los MMII, (MIEMBROS INFERIORES) las VV (VENAS) que los drenan, y el sistema linfático correspondiente.

• Diafragma Respiratorio, por la mecánica respiratoria en sí y por que por su estructura y funciones es partícipe en ocasiones de patologías diversas relacionadas con las estructuras adyacentes que son casi todos los órganos internos. Los dolores lumbares en ocasiones son producidos por la mala respiración, en ese caso los pilares del diafragma, que se asientan en la 2ª y 3ª lumbares, tiran de estas vértebras ocasionándolos.

• El Diafragma de Entrada Torácica igualmente por su enclave y las estructuras que por él pasan, es necesario trabajarlo para que facilite el buen funcionamiento del Sistema Craneo-Sacro.

• El Diafragma de la Base del Cráneo por su enclave y las estructuras que por el pasan, y que por diversas circunstancias como por ejemplo: NACER y los mecanismos que se usan a veces para sacar al niño, accidentes, ó un estado de estrés mantenido, hacen que la persona pueda tener problemas desde leves a muy graves, merece un capítulo aparte, pues origina gran cantidad de problemas que en ocasiones empiezan en el nacimiento y pueden durar toda la vida.

SISTEMA MEMBRANOSO INTRACRANEAL

En Terapia Cráneo-Sacral, nos referimos a la duramadre, la membrana más externa que alberga a todo el SN, dentro del cerebro dividiéndolo y sujetándolo, y a toda la médula espinal dentro del canal vertebral.

En ocasiones y por diferentes motivos se producen tensiones en la duramadre craneal, lo que puede originar mareos, dolores de cabeza, cansancio, aturdimiento etc. Por lo que se le trabaja dependiendo de la patología con las técnicas diseñadas para ello.

MEMBRANAS DURALES ESPINALES Ó SISTEMA MEMBRANOSO EXTRACRANEAL

Los cambios mecánicos, cambios posturales, accidentes, analgesias: epidurales, peridurales, cambios de volumen, etc. hacen que la duramadre espinal pueda sufrir tensiones ó restricciones a su movimiento fisiológico, provocando dolores de espalda a cualquier nivel, y por la conexión existente en todo el organismo, en cualquier otro lugar de él.

Estos dolores de espalda ceden casi inmediatamente al trabajar el tubo dural con las técnicas específicas.

La Osteopatía Craneosacral permite al Terapeuta trabajar sobre todas las estructuras del cuerpo: SNC, membranas durales, huesos, líquidos, músculos, fascias, órganos, etc. De manera que en cada caso se usan unas técnicas diferentes según lo que se vaya a tratar.

La Osteopatía Craneosacral es una técnica manual sutil, y para aplicarla no hay que hacer una presión fuerte sino todo lo contrario, se usa un tacto sutil y no invasivo ni intrusivo, esperando que nos de la información a la que el organismo responde dando paso a sus propias fuerzas de recuperación.

¿QUÉ PUEDE SER TRATADO CON OSTEOPATÍA CRANEOSACRAL?

Por la implicación del Sistema Cráneo-Sacral con el resto del organismo, son muchas las enfermedades ó disfunciones susceptibles de ser tratadas con Osteopatía Craneosacral, especialmente cuando entre sus causas se encuentra la restricción del libre movimiento del sistema cráneo-sacro.

Concretamente:

• ORL (otorrinolaringología) problemas cómo vértigos, mareos, Menière, sinusitis, acúfenos, tinnitus.

• Problemas de la vista: estrabismo sobre todo en niños.

• Dolor de cabeza, migrañas, hemicranealgias.

• Problemas cervicales: latigazo, contracturas, pinzamientos, adormecimiento de MM (miembros).

• Dolor de espalda a cualquier nivel. Ciáticas.

• En el Aparato Digestivo, patologías derivadas de una compresión del Vago.

• En el Aparato Cardio Respiratorio: problemas originados por el Parasimpático: tráquea, bronquios, corazón y vasos coronarios.

• Genitourinario: cistitis, retención etc.

• Reproductor: dismenorrea, amenorrea, menopausia, embarazo, parto, puerperio, etc.

• Aparato Locomotor: problemas derivados de traumatismos, fracturas ó adaptaciones posturales, incluyendo escoliosis, tendinitis, etc.

• Problemas neurológicos y emocionales: depresión endógena, depresión post parto…

El síndrome premenstrual

Numerosas mujeres, entre el 20 y el 40% según los especialistas, se quejan de trastornos en los días que preceden a sus reglas.

El síndrome premenstrual es el conjunto de síntomas que sobrevienen antes de las regla en la segunda parte del ciclo y desaparecen justo antes o durante éstas, con exclusión de las reglas dolorosas llamadas dismenorreas.

En primer lugar, las mujeres se quejan de:
– dolores en los senos, que están tensos e hinchados,
– dolores en el vientre con sensación de hinchazón,
– modificación del humor o del comportamiento.

Pero pueden aparecer muchos síntomas:
– digestivos: ataque de hígado, migrañas,
– cutáneos: acné, herpes,
– circulatorios: dolor en las piernas, dolor de cabeza,
– vertebrales: dolor de espalada, en las vértebras cervicales,
– urinarios: cistitis, infecciones urinarias.

No todos lo especialistas están de acuerdo acerca de la influencia exacta de tal o cual hormona, y de las responsabilidades respectivas del exceso de estrógeno o del déficit de progesterona.

Primero, la homeopatía considera a la persona en su globalidad, reconoce su diferencia, su sensibilidad y su terreno. A partir de esa constatación, es fácil comprender que frente a una situación hormonal compleja las mujeres reaccionen de maneras muy diversas, siendo sensibles a las variaciones hormonales, según su propia personalidad.

Por lo tanto, el tratamiento homeopático dará prioridad al tratamiendo de fondo que tenga en cuenta la sensibilidad, la influencia psicológica sobre el cuadro clínico; después pasará al tratamiento con objetivo hormonal y se completará con medicamentos sintomátcios específicos, en caso de trastornos muy molestos.

Como siempre, para la comprensión del terreno es necesario conocer los antecedentes personales y familiares y hacer un estudio del funcionamiento de todos los sistemas de la persona; en el caso del síndrome premenstrual, centraremos nuestra atención particularmente en los antecedentes ginecológicos y en el comportamiento psicológico.

* Los antecedentes ginecológicos:
– fecha de las primeras reglas,
– si se utiliza algún método anticonceptivo,
– embarazos,
– infecciones,
– sexualidad.

* El comportamiento psicológico en general.

El cotejo de los conocimientos actuales sobre la fisiología de las hormonas y de los grandes medicamentos homeopáticos permite distinguir entre dos tipos de situación: la hiperfoliculinia y el estado depresivo.

La hiperfoliculinia es un síndrome sin duda ligado a un exceso de estrógeno o a una excesiva sensibilidad a esta hormona. Los especialistas hablan de hiperfoliculinia absoluta o relativa. Este síndrome se manifiesta sobre todo mediante el edema y el hinchazón; los senos se ponen hinchados y tensos, y también el vientre, y puede haber una pérdida de peso muy importante; por otra parte, predominan la irritabilidad y la hiperexcitabilidad. Estos trastornos aparecen a veces a partir del momento suspuesto de la ovulación o se instalan progresivamente en la segunda parte del ciclo, con un paroxismo justo antes de la sobrevenida de las reglas. Cesan claramente con la llegada de las reglas.

Este tipo de síndrome premenstrual reacciona particularmente bien al tratamiento que propone regularizar la producción hormonal; Folliculinum 15 CH, 1 dosis en el 8º día del ciclo, suele aportar por sí solo un resultado excelente.

Lachesis 15 CH, Ignatia 15 CH, Sulfur 15 CH o Tuberculinum o TK 15 CH (1 dosis 3 o 4 días antes de las reglas), todos grandes medicamentos de hipersensibilidad, son los medicamentos de terreno que se prescriben con más frecuencia.

Por otro lado tenemos un síndrome marcado sobre todo por un estado depresivo. El repliegue sobre sí misma, la búsqueda de la soledad o, por el contrario, una gran necesidad de simpatía y de consuelo caracterizan a este tipo de síndrome premenstrual. Las cefaleas, las migrañas, los ataques de hígado y el dolor de espalda suelen completar el cuadro.

Este conjunto de síntomas evoca más bien un exceso de progesterona y un déficit de estrógeno. El tratamiento homeopático se propone restablecer este equilibrio prescribiendo Folliculinum 4 CH (5 gránulos cada mañana) para estimular la producción o la sensibilidad al estrógeno y Luteinum 15 CH (1 dosis el 20º día del ciclo) para moderar la sensibilidad a la progesterona.

En esos casos, parece que el éxito depende sobre todo de la elección del tratamiento de fondo; Sepia 15 CH, Natrum muriaticum 15 CH o Pulsatilla 15 CH prescritos de manera regular (1 dosis semanal) son muy eficaces.

Mi experiencia

Sin ninguna duda, el síndrome premenstrual es el malestar que con mayor frencuencia experimentan las mujeres y aunque no siempre es el motivo mismo de la consulta osteopática, suele salir a la luz en el curso de ésta y entonces orienta la elección de los tratamientos de fondo.

Las explicaciones y las causas supuestas del síndrome premenstrual son múltiples, y la hipótesis hormonal suele conducir a proponer un tratamiento estroprogestativo de sustitución, que no siempre es bien soportado y a veces rechazado. Es por ello que se han propuesto otros enfoques.

* Un enfoque nutricional:
– vitamínico: aporte de vitamina B6,
– mineral: aporte de magnesio,
– grasa: aporte de aciete poliinsaturado (de borraja, por ejemplo).

* Un enfoque alérgico: la hipersensibilidad de los pacientes o su terreno alérgico han llevado a considerar la hipótesis de una alergia a la foliculina; en esos casos, Poumon histamine 15 CH (5 gránulos por día los últimos días del ciclo) resulta muy eficaz.

* Un enfoque psicológico: el estrés a menudo ha estado implicado en el desencadenamiento del síndrome premenstrual y se han propuesto toda clase de tratamientos, que van desde la sofrología a la prescipción de tranquilizantes.

El tratamiento homeopático sigue siendo la base, pues es el único que considera a cada mujer teniendo en cuenta su personalidad antes de tratar la causa.

La excelente acción de los medicamentos homeopáticos hormonales, en particular Folliculinum 15 CH, (1 dosis el 8º día del ciclo), en complemento del tratamiento de fondo, permite obtener resultados óptimos la mayor parte de las veces.

¿QUÉ HACER MIENTRAS SE ESPERA CONSULTAR AL MÉDICO?

SÍNDROMES PREMENSTRUALES

* Sistemáticamente: tomar Folliculinum 15 CH, 1 dosis el 8º día del ciclo (el primer día del ciclo es el primer día de las reglas).

Y si el síndrome premenstrual está marcado por una de las manifestaciones siguientes, tomar además el tratamiento correspondiente.

* Nerviosismo: tomar cada día, a partir del 14º día del ciclo, 5 gránulos de:

Ignatia 15 CH si se constatan la hipersensibilidad nerviosa, sensación de bola en la garganta y suspiros;
Nux vomica 9 CH en caso de irritabilidad, mal humor o cólera.

* Senos doloridos: tomar cada día, a partir del 14º día del ciclo, 5 gránulos de:

Lac caninum 9 CH en caso de senos congestionados y doloridos, sensibles a los movimientos;
Phytolaca 9 CH para senos fibroquísticos.

* Dolor de cabeza: los días 24º, 25º y 26º del ciclo tomar una dosis de Cyclamen 15 CH.

* Herpes: a partir del 14º día del ciclo tomar 5 gránulos de Rhus toxicodendron 15 CH.

* Acné: a partir del 14º día del ciclo tomar 5 gránulos de Eugenia Jambosa 5 CH.

* Faringitis, anginas: a partir del 20º día del ciclo tomar 5 gránulos de: Zincum metallicum 5 CH.

* Afonía: a partir del 20º día del ciclo tomar 5 gránulos de: Graphites 5 CH y Magnesia carbonica 5 CH.

Los medicamentos de fondo que prescriba el médico se toman generalmente:

– 2 a 4 veces por mes en dosis para los grandes medicamentos de terreno, como Sulfur o TK;
– todos los días o 1 cada 2 días (en 9 CH, 5 gránulos) para los medicamentos que corresponden a la sensibilidad de la persona, como: Lachesis, Sepia, Natrum muriaticum o Pulsatilla.

El tratamiento deberá proseguirse al menos durante 6 meses.

REGLAS DOLOROSAS

* Tomar sistemáticamente:

Actaea racemosa 15 CH, 5 gránulos cada noche los 8 últimos días del ciclo;
Colocynthis 5 CH y Caulophyllum 5 CH, 3 gránulos de cada uno, cada hora.

* Tomar igualmente:

Sabina 5 CH, 5 gránulos 3 veces por día, si las reglas son abundantes y de sangre roja, y si el dolor desciende hacia el pubis y los muslos;
Secale cornutum 5 CH, 5 gránulos 3 veces por día, si la sangre es negruzca con espasmos muy dolorosos, como los del parto.

REGLAS HEMORRÁGICAS

* Tomar 3 veces por día 25 gotas de la preparación siguiente, comenzando 2 o 3 días antes de las reglas:

– Millefolium 3 DH,
– Meliotus 3 DH,
– Drymis 3 DH,
– Alchemilla 3 DH.

REGLAS MUY POCO ABUNDANTES

* Tomar Folliculinum 4 CH, 5 gránulos cada día durante 3 semanas a partir del primer día del ciclo.

REGLAS CON RETRASO

* Tomar en este orden:

Folliculinum 9 CH, 1 dosis,
Folliculinum 15 CH, 1 dosis 8 horas después,
Folliculinum 30 CH, 1 dosis 8 horas más tarde.

En ningún caso este tratamiento puede considerarse como una “píldora del día siguiente” o un método anticonceptivo.

El mecanismo del parto

Analicemos brevemente lo que pasa en el cráneo del niño en el momento en que desciende en la pelvis materna y se encuentra con la barrera del cuello uterino.

El cráneo, buscando el diámetro mayor para pasar más fácilmente, desciende paralelo a la cara anterior de la pelvis. En este momento, el cráneo ya puede encontrarse afectado y modelado por la prominencia del sacro o el pubis de la madre.

La cabeza empujada por las contracciones uterinas sigue descendiendo y gira para presentar la parte posterior frente al cuello uterino (se trata de una bajada normal). La cabeza sigue encontrándose con la resistencia del cuello uterino y las fuerzas que se ejercen en este momento sobre la base pueden ser considerables. Esta rotación de la cabeza bajo presión fuerte produce en los tejidos una impresión mecánica que permanecerá perceptible.

Luego siguiendo el trabajo, el cuello se abre y puede dejar pasar la cabeza del niño para su liberación. Las fuerzas mecánicas recibidas por la cabeza no perjudican necesariamente, siempre que el parto no sea demasiado largo ni las contracciones y la resistencia de los tejidos demasiado fuertes. Ellas hacen un modelado del cráneo que se puede soportar sin perjuicio.

Es más. Los osteópatas insistimos sobre la importancia de este modelado para la puesta en marcha del sistema craneal.

El mundo osteopático descubrió esto analizando los movimientos craneales de niños nacidos normalmente y comparándolos a los de niños nacidos por cesárea. Pusieron así en evidencia que el movimiento craneal del niño nacido por cesárea no es similar. No es tan amplio, menos marcado, a veces mal definido a nivel de las articulaciones del cráneo. Éste, no modelado por el nacimiento presenta anomalías de funcionamiento que tienen influencia sobre la fisiología del organismo del niño. Eso va en contra de la idea de hacer nacer a todos los bebés por cesárea para ahorrarles dificultados craneales.

Homeopatía: “lo semejante cura lo semejante”

La homeopatía es un método terapéutico que aplica en la práctica médica el fenómeno de la similitud: sustancias susceptibles de provocar en un individuo con buena salud una serie de síntomas, pueden curar esos mismos síntomas en un apersona enferma, a condición de que se utilice en una dosis baja. En definitiva, la homeopatía descansa así sobre dos nociones fundamentales:
– el fenómeno de la similitud,
– la dosis infinitesimal

La idea de una posibilidad terapéutica mediante lo semejante se remonta a la escuela de Hipócrates, que había mencionado ya cinco siglos antes de nuestra era que: “Las mismas cosas que han provocado el mal, lo curan”.

Fue un médico alemán, Samuel Hahnemann quien, hace dos siglos, se propuso verificar experimentalmente ese fenómeno y extraer de ello enseñanzas prácticas en el plano terapéutico. Esta terapéutica consiste en dar al enfermo como medicamento la sustancia susceptible de provocar experimentalmente en el hombre sano el mismo cuadro clínico, la misma (homeo) enfermedad (pathos).

Para comprender la acción, y con ello la utilización terapéutica de la homeopatía, hay que saber que sus posibilidades de curación no sólo están ligadas a las posibilidades farmacológicas de la sustancia de base, sino también a la sensibilidad del enfermo.

En la práctica, la acción del medicamento homeopático depende de dos fenómenos complementarios:

– cuanto más activa, e incluso tóxica, es una sustancia, más provoca (o cura) síntomas evidentes e idénticos en todas las personas;
– cuanto más sensible a una sustancia es una persona, más numerosos, variados y subjetivos son los síntomas que esa sustancia provoca (o cura) en ella; los síntomas aparecen (o desaparecen) tanto más rápida y eficazmente, y con cantidades mucho menores cuando la persona es sensible a esa sustancia.

La homeopatía es una terapéutica de la adaptación y de la reacción del organismo; para ello es necesario:

– que la enfermedad sea reversible. La mayor parte de las lesiones, inflamaciones e infecciones son reversibles; en cambio, las anomalías genéticas, el envejecimiento y la degeneración de los tejidos, por ejemplo, no lo son;
– que la persona tenga posibilidades de reaccionar. Cuanto más joven es una persona y más a salvo está de patologías crónicas o de tratamientos fuertes, mayor es su potencial de reacción; a la inversa, una persona de edad, afectada de una polipatología y sometida a numerosos tratamientos, no reacciona tan bien al estímulo del medicamento homeopático;
– que exista una sustancia capaz de provocar la misma enfermedad y de curarla bajo la forma de medicamento homeopático. La experiencia de doscientos años de experimentación y de práctica médica ha permitido a los médicos homeópatas concocer varias centenas de medicamentos (en la actualidad 1.163 medicamentos son reembolsados por a Seguridad Social francesa) que responden a la definición de la homeopatía y cubren la mayoría de los síntomas observables. En España, sin embargo y por desgracia, las cosas son diferentes: el Real Decreto 2208 del 16 de noviembre de 1994 declara a los productos homeopáticos de venta exclusiva en farmacias, pero excluye su financiación con cargo a la Seguridad Social.

Azúcar blanco y desmineralización

Cuando comemos azúcar blanco o harina blanca, perdemos vitaminas del grupo B, calcio, fósforo, hierro y otros elementos nutritivos que salen directamente de nuestras reservas. Ésta es la principal causa de las caries dentales, no son sólo las bacterias las que atacan a los dientes (lugares de almacenamiento de calcio) que se debilitan al serles quitado el calcio desde dentro, y quedan por tanto más sensibles al ataque de dichas bacterias. Por lo tanto, de nada sirve añadir flúor y otros productos sintéticos al agua de beber para igualar la supresión del azúcar y otros alimentos refinados de la dieta.

Tras la ingestión de una cantidad considerable de azúcar, se produce un aumento de la excreción urinaria de calcio. El calcio sale de los huesos para neutralizar los ácidos generados en la metabolización del azúcar. Los huesos se van debilitando y nos conducen a la tan temida osteoporosis. La solución no es beber más leche y más calcio, todo lo contrario, una buena alimentación desde jóvenes. Las mismas caries que producen las golosinas en los dientes las van produciendo en los huesos, sólo que no las vemos, pero tarde o temprano las padeceremos…

Este efecto absorbente del azúcar es también lo que explica el deseo de comer continuamente; esto responde a la necesidad de obtener ciertos elementos ausentes (fibra, vitaminas, minerales, oligolementos, proteína, agua) lo que conlleva a los grandes atracones que se da el goloso al tratar de satisfacerla. Antendiendo a esto observamos que el consumo de azúcar blanco nos lleva al consumo de proteína animal y viceversa, ya que ambos, siendo elementos extremos, se complementan y compensan. En realidad y en este sentido, lo que ocurre generalmente es que el consumo de azúcar es superior en cantidad al necesario para compensar el consumo de proteína animal.

En una dieta vegetariana, el consumo de azúcar va a originar aún más una carencia relativa de nutrientes, por lo tanto, los vegetarianos que consumen azúcar enfermarán con más rapidez que los que comen carne bajo las mismas premisas. Hay personas que no siendo vegetarianas consumen poca proteína animal y grandes cantidades de dulce de manera que también padecerán en mayor medida los problemas derivados del azúcar.

¿Qué son las fascias?

Las fascias son tejidos que actúan como capas protectoras de todos los órganos, mantienen unidos la piel, los músculos, huesos, órganos y sistemas y ofrece un escudo de protección y lubricación. Los libros de medicina enumeran más de 100 tipos diferentes de fascias.

Etimológicamente, fascia significa banda. Para los anatomistas, la fascia es una membrana conjuntiva de color blanquecino, que envuelve diferentes estructuras. Para los osteópatas, la fascia está constituida por un ensamblaje de tejido conjuntivo con una función de soporte. Y están incluidos los ligamentos, los tendones, las membranas duramedianas y los envoltorios de las cavidades corporales. La fascia es una estructura de tejido, que no solamente envuelve el 100% del cuerpo humano, sino que se insinúa por todos los recovecos y se integra en sus diferenciaciones, constituyendo los órganos y sistemas en las tres dimensiones del espacio, siendo el elemento de sostén y de relación que permite, facilitando la circulación, la interrelación y la conexión de la vida en todo el cuerpo humano.

Todo el cuerpo está rodeado y envuelto por tejido fascial, somos una gran fascia. Todas las partes de nuestro cuerpo como los músculos, huesos, tendones, nervios, vasos sanguíneos, órganos, etc., están envueltas en tejido fascial y, por tanto, todo el organismo está interconectado a través de las fascias.